Mostrando entradas con la etiqueta Yasuni. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yasuni. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de agosto de 2013

El Parque Nacional Yasuní  se extiende sobre un área de 9820 km² en las provincias de Pastaza, y Orellana entre el río Napo y el río Curaray,  250 kilómetros al sureste de Quito, Ecuador. El parque, fundamentalmente selvático, fue designado por la Unesco en 1989 como una reserva de la biosfera. Más de 150 especies de anfibios, 121 de reptiles, 598 especies de aves, entre 169 confirmadas y 204 estimadas de mamíferos, y en flora se han identificado 2113 especies y se estima que existirían alrededor de 3100.
La zona amazónica ecuatoriana es rica en yacimientos de petróleo; la economía petrolera es el pilar sobre el que se sostiene la economía del Estado ecuatoriano desde la década de 1970.
Al inicio de 2007, el entonces ministro de energía de ecuador, Alberto Acosta Espinosa apoyado por grupos ecologistas planteó en diversas ocasiones la viabilidad de una propuesta hecha desde la sociedad para no extraer el crudo del Parque Nacional Yasuní. El 30 de marzo de 2007 el Presidente Rafael Correa analizó las alternativas para desarrollar el proyecto ITT … "dejar el crudo represado en tierra, a fin de no afectar un área de extraordinaria biodiversidad y no poner en riesgo la existencia de varios pueblos en aislamiento voluntario o pueblos no contactados. Esta medida será considerada siempre y cuando la comunidad internacional entregue al menos la mitad de los recursos que se generarían si se opta por la explotación del petróleo; recursos que requiere la economía ecuatoriana para su desarrollo." 
Debido a que el proyecto alcanzó los $13,3 millones en fondos disponibles que fueron depositados en los fideicomisos Yasuní-ITT, es decir, el 0,37% de lo esperado, en el día de hoy se dio a conocer que el presidente Rafael Correa puso fin a la iniciativa Yasuní-ITT que buscaba dejar bajo tierra 920 millones de barriles de petróleo del eje de campos petroleros Ishipingo-Tambococha y Tipunini (ITT).
Desde las próximas semanas, la compañía estatal exploradora y productora de petróleo Petroamazonas arrancará la primeras acciones para concretar la explotación del campo Tiputini, indicó el Mandatario en cadena nacional. Estos últimos están alojados al interior del Parque Nacional Yasuní, zona de altísima biodiversidad. Desde las próximas semanas, la compañía estatal exploradora y productora de petróleo Petroamazonas arrancará la primeras acciones para concretar la explotación del campo Tiputini, indicó el Mandatario en cadena nacional. Correa, sin embargo, solo se refirió a la producción que generarán Tiputini y Tambococha y no al campo Ishpingo, el que se encuentra más al sur de los tres.

Correa pidió ayer autorización al Congreso, de mayoría oficialista, para explotar petróleo en una importante reserva ecológica de la Amazonía, tras admitir el fracaso de un plan para evitar la extracción a cambio de un millonario aporte internacional.
Correa argumentó: “…el mundo ha fallado al no contribuir con el proyecto que pretendía proteger un sector de la selva amazónica y dejar bajo tierra un importante yacimiento petrolífero a cambio de una compensación económica.” "El factor fundamental del fracaso (del proyecto) es que el mundo es una global hipocresía", aseguró el mandatario en un mensaje a la nación, en el que anunció que pedirá la autorización a la Asamblea para explotar crudo en el parque nacional Yasuní considerado una Reserva Natural de la Biósfera de la Unesco. Correa también adelantó que Petroamazonas entrará en las próximas semanas al campo Tiputini localizado en el norte del eje de los campos Ishpingo-Tambococha y Tiputini, y en el nororiente del Parque Yasuní. Mientras tanto en la Plaza Grande se dieron cita alrededor de unas 300 personas divididas en dos grupos, unos apoyando al presidente Rafael Correa y otros que llegaron para rechazar la decisión de que se explote el Yasuní ITT. Correa también adelantó que Petroamazonas entrará en las próximas semanas al campo Tiputini localizado en el norte del eje de los campos Ishpingo-Tambococha y Tiputini, y en el nororiente del Parque Yasuní. Mientras tanto en la Plaza Grande se dieron cita alrededor de unas 300 personas divididas en dos grupos, unos apoyando al presidente Rafael Correa y otros que llegaron para rechazar la decisión de que se explote el Yasuní ITT. Mientras tanto en la Plaza Grande se dieron cita alrededor de unas 300 personas divididas en dos grupos, unos apoyando al presidente Rafael Correa y otros que llegaron para rechazar la decisión de que se explote el Yasuní ITT. El parque, de unas 982 000 hectáreas en la cuenca del río Napo, guarda la más alta biodiversidad del mundo y es considerado un pulmón del planeta.. (JC con EFE)



El Gobierno espera que esto genere $18 000 millones, "para vencer la miseria especialmente en la Amazonía, que registra el mayor índice de pobreza".


Fuente:


martes, 19 de abril de 2011

Embajada dudó del compromiso de Correa con la iniciativa ITT

Una política caracterizada por el “hipernacionalismo” y una “obsesión por la soberanía nacional”, por parte del Gobierno de Ecuador, así como la falta de propuestas claras y garantías efectivas para los donantes, entorpecieron la acogida que se esperaba para la iniciativa Yasuní-ITT, de acuerdo con los cables diplomáticos enviados por la Embajada de Estados Unidos en Quito.

Esta iniciativa consiste en dejar bajo tierra el crudo del campo Ishpingo-Tiputini-Tambococha, ubicado en un extremo del Parque Nacional Yasuní (provincia de Francisco de Orellana) a cambio de una compensación económica de la comunidad internacional.
Los cables enviados a Washington hacen un relato desde el lanzamiento de la iniciativa Yasuní-ITT, el 5 de marzo del 2009, hasta enero del 2010, cuando el presidente Rafael Correa desmontó las negociaciones al no estar de acuerdo con las condiciones del fideicomiso que su equipo había definido como mecanismo para canalizar las contribuciones internacionales. En ese entonces les dijo a los donantes que podían “meterse su dinero en las orejas”.

Las declaraciones de Correa provocaron la renuncia de los principales propulsores de la propuesta: el canciller Fánder Falconí; el director del equipo, Roque Sevilla; y el encargado de la promoción, Francisco Carrión (ahora es embajador de Ecuador ante la Organización de las Naciones Unidas).

Inmediatamente, el Gobierno armó un nuevo equipo que continúa buscando financiamiento.

Sin embargo, el rechazo del presidente Correa al fideicomiso en el que trabajó durante varios meses el primer equipo fue para la Embajada “un ejemplo de su impulso para rechazar el control extranjero y preservar el derecho soberano del Ecuador para manejar sus asuntos”, según lo reporta el
cable Nº 250564, de febrero del 2010.

Meses antes de este desenlace, en el cable Nº 198620, del 24 de marzo del 2009, la Embajada afirmaba que valía la pena conservar la reserva Yasuní. Sin embargo, ya señalaba aspectos que consideraba como problemáticos: la falta de claridad en las garantías, la continua presión para desarrollar las reservas petroleras y la resistencia a un fondo manejado internacionalmente, todo esto “en razón de preocupaciones sobre soberanía”.

Para el 30 de julio del 2009, en el cable Nº 218811, la Embajada detectó contradicciones entre el discurso de los funcionarios de Gobierno y los posibles donantes.

Señaló que Francisco Carrión y Roque Sevilla le comentaron a la Embajada que el Gobierno alemán había comprometido cerca de $ 1.000 millones que serían entregados durante los próximos trece años.

Los diplomáticos estadounidenses dijeron en el cable que el entusiasmo de ambos funcionarios era contagioso.

Pese a ello, el 13 de julio del 2009, un funcionario de la Embajada se reunió con el entonces embajador de Alemania en Ecuador, Christian Berger, quien “negó categóricamente, que el Gobierno alemán haya hecho un compromiso financiero para la iniciativa más allá de la financiación de un estudio sobre viabilidad por $ 300 mil”.

El embajador Berger expresó su frustración por la forma en que el Gobierno ecuatoriano manejó el proyecto.

Dijo que el gobierno alemán presionó al ecuatoriano, durante varios meses, para que le proporcione mayores detalles acerca de la propuesta y, en realidad, estaba disgustado porque esta aún no estaba terminada.

En noviembre del 2009, en el cable Nº 233681, la Embajada manifestó el escepticismo de parte de los potenciales donantes europeos.

Así relató que mientras el 27 de octubre de ese año, el presidente Correa, en una conferencia en la Chatham House de Londres, anunciaba nuevamente que Alemania había acordado proporcionar $ 50 millones al año, durante trece años, y se escuchaban menciones de funcionarios públicos sobre un supuesto apoyo de España, había funcionarios diplomáticos que desmentían tales afirmaciones.

Las embajadas de Alemania y España en Quito aclararon al funcionario de la Embajada de EE.UU. que la administración de Correa “ha exagerado groseramente el apoyo de sus gobiernos para la iniciativa”, según se recoge en el cable enviado a Washington.

Representantes diplomáticos explicaron, de acuerdo a los despachos, que si bien esos países tienen interés en la propuesta, Ecuador no ha proporcionado detalles suficientes y no ha podido explicar de manera creíble, por ejemplo, lo que ocurrirá si un futuro gobierno ecuatoriano comienza a extraer petróleo del Yasuní ITT.

Así, frente a los reiterados anuncios de la Embajada de Ecuador en Berlín sobre el supuesto aporte de $ 50 millones anuales, Raymond Dequin, funcionario económico de la Embajada de Alemania en Quito, contó que Erich Stather, secretario de Estado en el Ministerio de Cooperación Económica de Alemania, escribió una carta al entonces canciller Falconí aclarándole que él jamás había acordado ningún apoyo financiero.

De otro lado, el funcionario de la Embajada estadounidense le preguntó a Christopher Poole, primer secretario de la Embajada británica, si el presidente Correa había recibido alguna indicación de ayuda del gobierno británico. Poole aseguró que, tal como se les había manifestado a los ecuatorianos, el Reino Unido no apoyaría la iniciativa Yasuní ITT y expresó que había poca credibilidad en que el Gobierno ecuatoriano encuentre suficiente soporte para la iniciativa. Además, especuló que era probable que el régimen de Correa se cansará de solicitar donantes y empiece a preparar la explotación del petróleo del Yasuní.

En este sentido, la Embajada de EE.UU. comentaba que “la iniciativa Yasuní ITT parece sufrir por la falta de confianza que gobiernos extranjeros tienen en la administración de Correa y en la habilidad o voluntad de futuros gobiernos para cumplir con sus compromisos”.

El desenlace de la negociación fue calificada por Correa como “vergonzosa”. Esto a la Embajada le dejó la incógnita de hasta qué punto Correa realmente apoya la iniciativa de dejar el crudo bajo tierra.

http://www.eluniverso.com/2011/04/19/1/1355/embajada-dudo-compromiso-correa-iniciativa-itt.html?p=1355&m=861